Chapter 15
Sección 15. De 20 poemas para ser leídos en el tranvía por Olivero Girondo. Esta grabación de LibriVax está en el dominio público. Pereste. En el fondo de la calle, un edificio público aspira al mal olor de la ciudad. Las sombras se quiebran al espinazo de los umbrales. Se acuestan para fornicar en la vereda.
Con un brazo prendido a la pared, un farol apagado tiene la visión convexa de la gente que pasa en automóvil. Las miradas de los transueses ensucian las cosas que se exhiben en los escaparates. Alganzan las piernas que cuelgan bajo las capotas de las victorias. Junto al cordón de la vereda un kiosco acaba de desgarrarse un mujer. Pasa.
Una iglesia idéntica a un farol. Un entranvía que es un colegio sobre duedas. Un perro fracasado. Con ojos de prostituta que no está vergüenza mirarlo y dejarlo pasar. Nota.
Los perros fracasados han perdido a su dueño por reinventar la pata como una mandolina. El perrejo les ha quedado demasiado grande. Tienen una voz afónica de alcoholista y son capaces de estirarse en un umbral. Para que lo barren junto con la basura. Fin de nota.
De repente, el vigilante de la esquina detiene de un golpe y se batuta todos los estrescimientos de la ciudad. Para que se huelga en un solo susurro. El susurro de todos los senos al rosarse. Fin de la sección 15.